viernes, 13 de febrero de 2009

Transantiago


Este jueves 12 de enero ha aumentado la tarifa del transporte “público” en Santiago. Desde el día de ayer tendremos que pagar $20 pesos más en la micro, o sea que el pasaje costará ¡400 pesos! Y en el metro tendremos que pagar $40 pesos más en horario punta y $20 pesos más en horario valle, por lo tanto pagaremos ¡$460 y $400 pesos! respectivamente.


Esta situación es totalmente injusta para nosotros los santiaguinos, ya que hemos tenido que lidiar con el desempleo, que cada vez afecta a más familias dejándolas en la calle. Hemos tenido que lidiar con el alza de los alimentos, con el alza de la luz, el petróleo, con el mismo descontento que ha provocado el Transantiago y ahora, más encima, tenemos que pagar el aumento de la tarifa en el transporte... por una movilización que día a día da más de un dolor de cabeza a quien lo usa. Claro, y nosotros acatamos llenos de impotencia creyendo que no se puede hacer nada.


En tiempos donde más que nunca debemos apretarnos los cinturones, estaremos financiando a los bancos, que son los que administran el sistema del Transantiago. Muchos se preguntarán ¿Cómo es que financiamos a los bancos? El sistema funciona así: tú pagas el pasaje; esa plata va al Administrador Financiero del Transantiago (formado por Banco Estado, Banco de Chile, BCI , Banco Santander, CMR Falabella y Sonda); los bancos se dejan un porcentaje para ellos y distribuyen el resto de la plata entre los empresarios de los buses y el Metro.


O sea, la plata de nuestro pasaje va derechito a las billeteras de los más ricos de este país: empresarios bancarios y microbuseros. Con tal de que ellos en tiempos de crisis no pierdan plata, le suben la tarifa a los ciudadanos que no tienen la culpa de que el Gobierno junto con las empresas haya hecho mal las cosas desde un principio. Y ni hablar del transporte en regiones, que ha subido sus tarifas excesivamente. Un transporte que es realmente malo, como si la gente no tuviera que pagar cuentas o alimentar a sus familias.


La única solución que ofrecía el Gobierno para evitar esta alza era que el Estado subsidiara el sistema de transportes, lo que también es injusto porque se le está pasando dinero del Estado a los bancos. O sea, el pueblo chileno entero estaría financiando un sistema de transportes en el cual no podemos tomar ninguna decisión. En pocas palabras, el pueblo entero le estaría regalando plata a los empresarios, siendo que ese dinero podría ir para la generación de planes de empleo, para salud, educación o para mejorar las políticas sociales.


Éste es el momento para volver a poner en la discusión la estatización del transporte público. Un transporte que sea financiado por el Estado y que no busque lucrar a través de las empresas, sino que servir a los miles de santiaguinos que nos movilizamos en micro y/o metro. Es la única solución para que ni el Estado, ni los ciudadanos financiemos a los grandes bancos y para que de una vez por todas tengamos un transporte digno.


No nos dejemos engañar con las típicas excusas de que tenemos un transporte mejor que en otros países o que la cosa está mejor que cuando estaban las micros amarillas. No seamos conformistas. Aunque no podamos influir directamente en las decisiones del Gobierno, no me cabe la menor duda que podemos presionar. Es cosa de organizarnos y exigir lo que nos merecemos: un transporte de calidad y barato.


Por el derecho a un transporte digno y barato…

¡¡Que el Gobierno se haga cargo!!

2 comentarios:

  1. Es una pena que suban el pasaje de la locomocion, y parece inexplicable si vemos los costos de los combustibles hoy en dia, que han bajado muchisimo en comparacion a los extremos que llego hace no mucho tiempo, y es ese el principal factor que deberia influir en el costo del pasaje, porque no creo que se deba a un aumento en remuneraciones de los "operadores" (51% viejos flaites). El punto es que nos duele doblemente ver como el sistema es malo. Buses obsoletos en las calles, gente en los paraderos vestida de amarillo que al parecer solo incurren en un gasto publico, largas filas aun, atochamientos; y algo muy importante que noto a diario: problemas en la coordinacion de los buses...sin duda el peor problema de todos.
    Estos problemas difieren con la vision de privatizacion que todos deberiamos tener, de un servicio de buena calidad a un costo no muy bajo.
    Aqui se mezcla el mundo privado con un aspecto de administracion estatal (chilensis) que de por si hacen del sistema un rotundo fracaso.
    Ahora bien si me pongo en los zapatos de un buen analista, un economista que analice bien la sociedad chilena, me daria cuenta de varias cosas que avalan subir la locomocion.
    Voy a sectores perifericos, y veo tecnologia de ultima generacion en los bolsillos de jovenes, de niños a veces, que portan su celular high-end, antenas Direct TV quizas, analizo sus compras y veo cantidad de objetos materiales innecesarios y prescindibles, zapatillas nike shox, en clase media una guitarra electrica tirada por ahi.
    Entonces como buen economista que soy (en la suposicion) observo que ellos pueden prescindir de esas cosas para pagar la micro, que en el fondo no estoy pidiendoles algo imposible, que con el correr del tiempo con esos pesos que les pido de mas, puedo arreglar aun mas el servicio.....
    Bueno...si el economista pensara eso ultimo, esta historia seria grata al final.......

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  2. El problema es claramente el despilfarro en el que esta incurriendo el gobierno al inyectar recursos en un sistema de transporte que avanza a paso lento y cancino.

    El error ya se cometio, el Transantiago esta en marcha, y no hay vuelta atras. Existen responsables que estan en el gobierno, pero tambien en los privados que son grandes culpables de un yerro gigantezco.

    De la columna de opinion uno puede desprender que la alza de la tarifa va justamente para aquellas empresas que retrasan las frecuencias, disminuyen el numero de buses, y avaratan costos a partir del bolsillo ciudadano.

    Algo a todas luces injusto.

    Desde mi perspectiva, se deberia comenzar con "mano dura" de parte del sector gubernamental, que exija cumplir acuerdos, antes de continuar subsidiando los "cagazos" de los privados.

    Este tremendo fracaso, no parte de la gente, sino de ls involucrados en su diseño e impulso. Ellos son los que deben responder, no nosotros. Porque verdaderamente no es justo que quien paga su pasaje diariamente sufra un alza en momentos de crisis economica, bajos salarios y despidos.

    La mayor parte de aquellos "flaytes", no pagan pasaje, los que sufren son los padres y madres de familia.

    Cuando llegara la ayuda para ellos?

    Paremos de justificar a los "perfectos" inutiles que deberian hacerse cargo de esto, y no la gente, que bastante harta esta' de la situacion en la que vive.

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